domingo, 25 de noviembre de 2012

La Ventana


Nosotros los elegimos; no nos queda de otra y son nuestra única opción. Comienzan a seducirnos con regalos vacíos, y luego tratan de mantenernos quietos con sus objetos hipnotizadores.
Los vemos por encima de nosotros mientras desgarramos nuestro suelo con sus órdenes; volvemos a nuestras casas y cambiamos de realidad.
Al tratar de buscar una salida, una fuerza contenida de un laso que rodea nuestro cuello se incrementa; un tirón basta a veces para calmar las aguas alborotadas

El pensamiento queda y las ideas se cultivan dentro del alma; es una “enfermedad” que está destinada a ser una pandemia. Nada es permanente, todo se va consumiendo lentamente para descubrir un nuevo cambio.
Nuevos obstáculos se presentarán, más es ahí cuando debemos cosechar los ideales y demostrar la experiencia obtenida.  

domingo, 11 de noviembre de 2012

Dos Décadas

¿Qué se puede decir? Muchas cosas; lo sé.
Simplemente llega un punto en que las personas ya no te van a decir: "el wey de diecitantos". No, ahora ya eres el joven de "veintitantos".

Uno siempre piensa en celebrar las fechas que marcan un paso importante por su vida, pero llega el día y terminas haciendo lo mismo de siempre o incluso nada.
Y es que en sí, el momento tiene toda la razón: es otro día más y punto; tu situación sentimental es la que está tratando de hacer de aquel período de 24hrs un instante maravilloso y memorable.

Con veinte años creo que debo de seguir perfeccionando una técnica, que me ha costado mantener a lo largo de media década, y que con este mundo de consumo (el cual amo, lo admito y lo sostengo) te impide a veces pensar otras cosas. Me refiero a dejar ir las cosas, a separar lo que es en verdad importante de lo que no vale ni siquiera voltear a ver para recordar.
Incluyendo este cumpleaños pasado y esta horripilante actualización de blog, son cosas que debo de superar y dejarlas que sigan su curso.

No hay mucho que decir esta vez, las reflexiones se las llevo el momento y los sentimientos pasaron desapercibidos por mis manos. Esto no es más que un "respiro".
La próxima vez seguiremos con el Salvaje Oeste.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Noche de Western Prt1

Cuando las salidas se esfuman a causa de la escasees del dinero, lo único que queda (por lo menos para mí) es prender la computadora, entrar a Netflix y buscar algo que encaje con mi exigencias del momento. En este caso, lo que yo buscaba era algo de aventura y acción de buena calidad; no soy exigente, pero pretendo siempre encontrar lo que busco.

En medio de la búsqueda encuentro un western del 2007 protagonizado por Russell Crowe y Christian Bale, y dirigido por James Mangold. Su nombre: "3:10 to Yuma".
Se trata de un remake de otro largometraje del año 1957 bajo el mismo nombre, en donde un granjero exmilitar se compromete en llevar a un importante bandido a una estación del tren.

No he visto la versión original, pero este film del 2007 tiene lo suyo. Comienza un poco lento y sin explicar bien el conflicto, ya a la mitad las cosas te mantienen enganchado, pero el final es lo que me molesta un poco. No digo que este mal, simplemente me deja con "ganas". Es como un coito interrumpido o una caída muy precipitada.
Cabe mencionar que el Soundtrack del remake por Marco Beltrami me agradó bastante. Son pocos los momentos en que se presenta una música "movida", y sin embargo estos tienen la potencia de Hans Zimmer en The Dark Knight con unos toques de Ennio Morricone del Espagueti Western.

Deconstruir todo un film no es lo mío; ser crítico te saca del entretenimiento puro del mundo del cine y te arroja a las tierras de la inconformidad y exigencias absurdas. Una opinión basta para mí.
¿Qué si es buena o mala? ¿Qué si la recomiendo? Pues si, vale la pena verla. Muchos la tacharían como una "dominguera", pero no creo que sea el caso, ya que en los domingos se ve lo que sea y este film en particular, se disfruta sin importar que no haya nada que ver o simplemente se te antoje verlo


domingo, 7 de octubre de 2012

El otro lado

Hace ya unas horas tuve la oportunidad de ver por fin completamente la película de "El niño de la pijama de rayas" (2008) dirigida por Mark Herman. Ahí se nos relata un la vida de un niño llamado Bruno que tiene un padre enlistado en la SS en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, quien mueve toda su familia a una casa cercana a los campos de concentración. En ese lugar Bruno hace una amistad con un niño encontrado del "otro lado de la cerca" (No pienso revelar el film para quienes no lo hayan visto; vale pena verlo)

Es una película, que desde el mismo nombre, uno ya sabe que abarca la temática del Holocausto; bien podría describir los aspectos un tanto incoherentes en la narrativa, errores históricos e incluso en los detalles técnicos, no obstante, mi interés es en particular sobre una sensación mostrada dentro de la película: el rechazo al régimen Nazi.

La mayoría de las películas ambientadas en la SGM te muestran dentro de su narrativa a un alemán "lavado del cerebro", malo y de vez en cuando un tanto humanitario. Pero es raro que te expongan su lado en contra de su gobierno; claro fueron pocos, ya que los que no seguían las ideas de Hitler eran cazados como traidores de su patria. ¿Qué se puede sentir al ver como encarcelan, torturan y asesinan a tu prójimo, tu vecino o tus amigos cercanos? Todo por el ser "inferiores".

Con está película mi curiosidad hacía la Alemania Nazi crece. Y es que todos conocemos sus barbaridades, pero tenemos que recordar una cosa: la historia la escriben los vencedores.
No podemos dar por verdadero algún evento sin haber escuchado los dos lados de la historia; y es ahí donde "El niño de la pijama de rayas" entra bien al exponer un poco del otro lado.



domingo, 23 de septiembre de 2012

Las cosas como son




A mitad de una inútil búsqueda, sumergido en el caos de mi cuarto, me detengo, veo un extraño papel doblado en un sin fin de veces, se ven unas pequeñas letras y se nota que ya tiene tiempo encerrado en aquel cajón. Un diminuto cuadro de papel.
Posiblemente llevaba rato esperando a ser encontrado nuevamente, decidió quedar en un estado en donde pudiera añejar su contenido y darle más valor a su material. Para mí en un principio era un misterio. No por saber que era, al contrario, yo sabía (y sé) que es exactamente; el enigma lo causaba el volver descubrir tal recuerdo.

Lo tomé y lentamente lo fui abriendo mientras en mi mente los pozos de mis memorias empezaban a desbordarse con recuerdos encadenados a ese papel. Lo leí y solamente se me ocurrió una cosa: "Esto vale millones… para mí".
Era la primera página de mi historia/novela que comencé a escribir a mitades de segundo de secundaria y que aún hoy en día no logro terminar; siendo que ya se modificó bastante. 

Ese evento, es el catalizador de esta nota. Desde hace rato quería escribir un poco, pero no encontraba tema apropiado para contarlo, y he aquí por fin, después de un suceso al azar, escribo, mucho o poco, pero tratando de expresarme de la mejor manera.

Observo ese papel, y veo el tiempo de atrás: las cosas que fueron, que nunca sucedieron, que quedaron en duda, que me perturban hoy en día o que jamás sabré su destino. Leo sus palabras (las mías) y me cuento a mi mismo, como era mi forma de pensar y de contar las cosas por las que pasaba en aquellos ayeres de mi vida. Encuentro dentro de esos párrafos un momento de paz y reflexión;  es como si de repente me hubiera encontrado con un resumen de mi trayecto hasta este punto; un "checkpoint". 
¿Nostalgia? No puedo mentir. Un tanto de ese sentimiento recorre mis dedos mientras escribo, y otro más se adentra a mi mente mientras tengo la idea de que las cosas están por cambiar. Si hay detalles que me llevan a recordar situaciones nada agradables. Me quedo hablando a mis adentros: "¿Qué demonios estaba pensando cuando escribía o hacía tal idiotez?" Vergonzoso, pero al mismo tiempo gracioso, y es que ya no me preocupan, fueron tropiezos en los cuales ya no eh vuelto a caer.

Nunca pude cerrar la puerta de mi pasado situado antes de la preparatoria. Y me cuesta mucho a veces asimilar los cambios hechos dentro de mí, quiero en ciertas ocasiones regresar a lo anterior para ver si mi lado enterrado (no perdido, simplemente no germinó) pudiera volver. Hay cosas que malamente abandoné y otras en cambio merecen ser eliminadas totalmente.

¿Y a dónde pienso llegar con esta nota? A ningún lado, sólo quiero continuar haciendo una de las mejores cosas para relajarme y quitarme esa carga de contar algo. Me gusta compartir.
Aquella nota estaba ahí por algo, obviamente yo la dejé ahí, sin embargo, que esperara el momento indicado (hoy) para dejarse ver y desatar en mí una serie de recuerdos, es algo que ninguna religión pudo haber previsto.   

Nos atacan y atacaremos

Es interesante como una persona con una gran fuerza y una única visión puede llegar arrastrar a masas para lograr sus objetivos. Su convicción fue tal que supo rodearse de la gente más apta para poder hacer llegar su idea a millones y que después lo siguiesen a donde fuera, e incluso hasta dar la vida por el.

El persona Adolf Hitler me resulta bastante interesante. Es símbolo del mal y su nombre viene cargado de más de cincuenta millones de muertes, una Europa devastada y un holocausto con aproximadamente 6 millones de personas fallecidas dentro de campos de concentración.
Sin embargo, esta personal infernal, pudo sacar a un país, no sólo de la crisis, sino de una completa derrota mundial en la que tuvieron que pagar los "platos rotos". Él creyó en su gente y ellos a su vez le correspondieron con su apoyo; y si, con un lavado de cerebro, pero uno muy bueno en donde trajo estabilidad dentro de los límites del Tercer Reich.